sábado, 18 de julio de 2015

Tao King 06

 

6

Valle, alma, eterno;
sexo femenino.
El umbral de ese sexo alberga el origen del cielo y la tierra.
El Tao inmortal,
permanentemente útil.



(c) 33 Ediciones
(c) Rafael Heka

miércoles, 17 de junio de 2015

Tao King 05

 

5

El cielo y la tierra actúan libres de remordimientos:
para ellos la opinión de la humanidad es irrelevante.
El sabio también actúa así:
lo que opinen sus congéneres le resulta intrascendente.

El espacio entre el cielo y la tierra,
¿no recuerda acaso el interior de un fuelle?
Está vacío pero nunca deja de darnos utilidad.
Cuanto más se mueve, más reporta.
No empobrezcas tu
Tao llenándote de conocimiento;
Mejor conservar el vacío interior.


(c) 33 Ediciones
(c) Rafael Heka

miércoles, 20 de mayo de 2015

Tao King 04


 

4

El Tao es vacío
 mas de utilidad nunca deja de estar lleno.
Es tan profundo,
que resulta ancestro de todas las cosas.
En él lo escabroso se suaviza,
lo enredado se deslía,
 lo cegador se atempera,
incluso te invita a formar parte del polvo terrenal,
ocupando tu sitio justo.
 En su profundidad se esconde,
ubicuo y eterno;
Desconozco quién lo engendró;
es anterior a los dioses.

(c) 33 Ediciones
(c) Rafael Heka

viernes, 17 de abril de 2015

Tao King 03



3

Obviando a los hombres meritorios,
el vulgo no envidiará.
Obviando lo caro,
el vulgo no robará.
Si se esconde lo deseable,
el vulgo no sufrirá.
De ahí que gobernar al pueblo sabiamente implique:
Lograr que no se sienta infravalorado  
mientras es alimentado adecuadamente.
Lograr que no tenga que envidiar
mientras se lo robustece.
De esta manera,
ni el más inteligente vería enemigo en el gobierno.
Conseguido esto, el orden universal reinará.

(c) 33 Ediciones
(c) Rafael Heka

martes, 17 de marzo de 2015

Tao King 02


2

Todo el mundo sabe por qué lo bello es bello,
y así nace el concepto de fealdad.
  Todos saben identificar claramente lo que es bueno,
y de esta manera surge lo malo.
Ser y no-ser se engendran pues mutuamente.
Igual que lo difícil y lo fácil,
lo largo y lo corto,
lo alto y lo bajo,
el sentido y el sonido,
el antes y el después.
Es una ley constante.
Por eso el sabio actúa sin actuar (wu wei)
y enseña sin palabras.
Todas las cosas aparecen sin su intervención,
él las ayuda a crecer sin tenerse por su benefactor,
y, triunfando en ello,
no se adjudica el mérito. 
Esto justamente es lo que hace
que el mérito nunca le abandone.
(c) 33 Ediciones
(c) Rafael Heka

sábado, 14 de febrero de 2015

Tao King 01


   Publicar un Tao es una manera en sí misma de caminar, comprender y difundir el Tao.
   Hay múltiples versiones, múltiples traducciones, y todas, absolutamente todas, permiten transitar por la inefable senda que construyen estas enigmáticas 81 sentencias. Es como una especie de calidoscopio arquetípico universal, capaz de girar en cualquier dirección mostrando múltiples caras sin perder su utilidad intrínseca.
   Se ha deformado en libros de autoayuda, de desarrollo empresarial, de estrategia militar, y siempre ha seguido aportándonos una vía. La vía. Una herramienta indiscutible en la construcción del espíritu humano elevado y sabio.
   Tao (a partir de ahora en cursiva) significa camino, senda. La trascendente calzada espiritual que se ha de recorrer en pos del wu wei (hacer sin hacer) para conseguir así la sabia integración en el decurso espontáneo de los acontecimientos. Un proceder que adquiere su máxima expresión al amoldarse finalmente el hombre a la naturaleza. (Los 37 primeros ideogramas constituyen el Libro del Tao)
   Te (virtud) expresa cómo adecuarse correctamente al Tao (Libro del Te de la 38 a la 81).
   En cuanto a King se añadió posteriormente con la traducción de Libro Clásico o Ancestral.
   Quién fue su autor tampoco está exento de teorías, hasta las hay en donde Lao Tse pinta bien poco. Permítanme en este punto que de todo este marasmo de eruditas conjeturas autóctonas y foráneas decida la que sigue, y que, con ella, termine de explicarse también la trascendencia de su obra y esta breve introducción. Breve, les aseguro, porque con textos como éste mejor que sea el lector el que lo afronte sin apenas información a fin de saborear una experiencia más viva y personal.
   Lo que queda, ya sólo a ustedes corresponde: hoyar la  esencia del Tao, y, si son virtuosos, alcanzar el wu wei. Que les sea de utilidad.
Rafael Heka


1
El Tao que puede se expresado
no es el Tao verdadero.
El nombre con el que se le conoce
tampoco puede considerarse su auténtico nombre.
Así, sin él, es padre del Universo,
y con él madre de todos los seres.
La permanente ausencia de deseo
permite acercarnos a su esencia,
mientras que la presencia de deseo
sólo deja ver su limitada apariencia.
Ambas (ausencia y presencia)
ostentan el mismo origen
y distintos nombres de una misma realidad.
Realidad que finalmente resulta ser el misterio,
capaz de abrir las puertas a toda maravilla.

(c) 33 Ediciones
(c) Rafael Heka