viernes, 17 de abril de 2015

Tao King 03



3

Obviando a los hombres meritorios,
el vulgo no envidiará.
Obviando lo caro,
el vulgo no robará.
Si se esconde lo deseable,
el vulgo no sufrirá.
De ahí que gobernar al pueblo sabiamente implique:
Lograr que no se sienta infravalorado  
mientras es alimentado adecuadamente.
Lograr que no tenga que envidiar
mientras se lo robustece.
De esta manera,
ni el más inteligente vería enemigo en el gobierno.
Conseguido esto, el orden universal reinará.

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(c) Rafael Heka